13.11.13

La velocidad de los parisinos

Esta es la tercera vez que visito Paris para entrenar. Afortunadamente he podido ir a una de las capitales más famosas del mundo gracias al Aikido y a las conexiones extraordinarias que se han establecido desde que entré en el Kishinkai. La primera vez que visité esta ciudad Tamaki Sensei y su esposa me recogieron en el aeropuerto para ayudarme a instalarme. Como me quedaba un mes entero traje una gran maleta, armas, keikogis... venía cargado.


Nada más llegar empezó una veloz caminata hacia el tren, el metro y por la calle. Siempre que nos movíamos a cualquier lado ibamos a gran velocidad. Como buen estudiante de artes marciales, me lo tomé como un entrenamiento... empecé a mirar cómo caminaba mi profesor... ¡seguramente escondia detrás una enseñanza!


Al visitar más veces Paris uno se dá cuenta que todo el mundo se mueve a gran velocidad. Toda la ciudad vibra fuertemente durante todo el día y gran parte de la noche. Es la vida en Paris: no hay tiempo que perder. Las distancias son muy largas y los parisinos salen y entran del metro a gran velocidad. No esperan a nadie para entrar en los trenes, comen mientras caminan apresuradamente y trabajan al telefono para disfrutar de una pausa bien merecida al final del dia.


En el metro, en la calle, en los trenes y autobuses se encuentran personas de todas las nacionalidades. Un parisino no es necesariamente de Francia pero si es de Paris. En medio de la velocidad embriagante de la ciudad me di cuenta de que para distinguir los extrangeros de los parisinos bastaba fijarse en la velocidad con la que caminan por la calle...


:)

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