7.6.13

Ignorar la Historia

El 6 de Junio de 1944 las tropas aliadas desembarcaron en Normandía en lo que fue y aún es la invasión militar más grande de la Historia. Se petendía liberar Francia de la invasión Nazi y frenar la expansión del dominio de Hitler.
Después de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Vietnam, la propaganda de las grandes potencias (como los Estados Unidos de América) ha potenciado historias heroicas, filtrado/bloqueado información comprometedora e intentado dar un enfoque positivo a los eventos bélicos.
Fue necesario firmar papeles para que los dirigentes de los países del "mundo civilizado" acordasen no exterminar libremente a sus ciudadanos en pro de caprichos económicos (antes se podía abiertamente).





 


Los cientos sino miles de películas de héroes cómo "Rambo", "Éramos Soldados", "Enemigo a las Puertas" o "Detrás de la línea enemiga" cuentan historias de triunfos y héroes que han sido cruciales para ganar las guerras. Muchas veces (voluntaria o involuntariamente) crean distracciones para que no nos cuestionemos lo que hay detrás de la guerra: la codicia territorial, la religión (dios sólo ama a los míos), el dinero, una supuesta superioridad racial, la incapacidad de solucionar problemas entre fronteras (que sólo existen en un papel llamado mapa mundi), la incapacidad de compartir con los que no son de tu grupo, "que se jodan" y "porque yo lo digo" y por la enfermedad más grande que padecen algunos seres (in)humanos: no poder vivir en paz.







Las guerras no las empiezan los ejércitos. No. Las empiezan hombres egoístas e involucionados que se sientan detrás de papeles, mapas y números. Incapaces de sentir la Vida (de cualquier especie de la tierra) como algo más importante que ellos. Son incapaces de aceptar la diversidad como algo positivo, constructivo y característico del ser humano.

La guerra está llena de hombres valientes, es cierto. De héroes que sacrifican su vida. De hombres extraordinarios que han prescindido del privilegio de vivir por un ideal u otro, pero especialmente para defender los suyos, sus compañeros, para poder volver a casa. Los que los mandan a morir no lo son.

No he vivido ninguna guerra y gran parte de las personas que leéis este post hoy tampoco. Los actos heroicos de los hombres anónimos nos permiten ahora vivir sin ella. Gracias a esos hombres si, pero no a los (in)humanos. Preferiría que no fuesen necesarios héroes.
Porque allí, no tan escondidos, siguen ellos (los (in)humanos) que no pisan el terreno y no disparan las balas, pero están locos por mandar a los héroes sin cara, que no son de su familia, que no son sus hermanos, hijos, primos o amigos.
Un día me quedé horrorizado cuándo Michael Moore preguntó a un Senador estadounidense que apoyaba firmemente la invasión y el despliegue de las tropas en Irak si apuntaba a cualquiera de sus dos hijos a la guerra que tanto defendía. El senador se escapa rápidamente en dirección a su coche oficial. Minutos antes daba la brasa en el senado pidiendo a los hijos de otros que defendiesen su petróleo...digo..er...la libertad contra los terroristas, y eso.
Actualmente vivimos momentos peligrosamente parecidos a los que antecedieron la Segunda Gran Guerra: inestabilidad social y creación de injusticia social. Un ahogamiento de la población por parte de un Estado inoperante e intransigente. En los cargos están personas cuya ausencia de solidaridad de por sí justificaría legitima y plenamente el cese de su cargo. Las tensiones internacionales que observamos todos los días huelen a viejo y a mostoso.

El motivo es siempre el mismo, la historia se repite desde hace milenios: la codicia, el dinero, el expansionismo y la ineptitud de los (in)humanos. La cansina manía que algunos seres humanos poseen de es creer que son mejores que los otros. Desafortunadamente, esa es una de las características imprescindibles para estar en un cargo al que se le atribuye el nombre de "Poder".

Este es un blog que dedico, entre muchas cosas, a la Vida.
Por ello miro estas fotos y me pregunto sobre la actualidad:

¿Es esto lo mejor que podemos hacer? 
¿Hasta cuándo valdrá más la vida de los (in)humanos que la de los Humanos?

"El mundo es un campo dorado pero no tendrás flores en tu tumba..."
Homenaje a los caídos M.S.

2 comentarios:

Rosa Belarte dijo...

Sí, Miguel, estoy muy de acuerdo contigo. Pero esta reflexión sobre la guerra y sobre la violencia también me lleva a pensar acerca de las injusticias y de cómo responder a ellas. Me refiero a responder de una manera efectiva. Estamos viviendo unos momentos en los que una gran parte de nuestra sociedad padecemos diariamente una violencia institucional intensa y solapada. Sin sangre pero con dolor. Y así a golpe de decreto nos están arrebatando derechos sociales que tanto esfuerzo costó conseguir.
No creo en la violencia, no creo en las guerras, pero históricamente ningún poder ha cedido un ápice sin una revuelta social. Ningún señor feudal, ninguna Maria Antonieta acepta de buen grado que debe cesar en sus abusos, que se puede vivir de una manera más justa y libre.
Me preocupa cómo se resolverá tanta tensión acumulada. Me entristece no ver un camino por donde ir.
Pensaremos juntos, gracias Miguel por tus palabras.
Un saludo.

Miguel F. Silva dijo...

Hola Rosa! gracias por comentar!! Si, es verdad... en realidad este post lo hice pensando en el presente. ¿Hasta cuándo y cómo va a terminar este exprimidor de seres Humanos?... si ignoramos la historia es una incognita, pero basta hacer memoria y tenemos la respuesta. Y nunca es pacifica. Asi que espero que el "siglo del conocimiento" sirva para algo y no tengamos que llegar hasta alli.
un gran abrazo Rosa, gracias